El Día de la Cueva celebra 410 años como una de las tradiciones más emblemáticas de Guanajuato Capital. Descubre su historia, el programa conmemorativo y por qué esta festividad sigue siendo un símbolo de identidad, fe y cultura.
El Día de la Cueva celebra este 31 de julio su 410 aniversario como una de las tradiciones más antiguas y representativas de Guanajuato Capital. Fe, historia, música y convivencia se unen en una festividad que ha dado identidad a generaciones de guanajuatenses y que continúa atrayendo a visitantes de todo el estado.
Cuatro siglos de historia entre cuevas y tradición
Hablar del Día de la Cueva es recorrer parte de la historia de Guanajuato Capital. Esta celebración, que tiene sus raíces en 1616, nació cuando los habitantes del entonces Real de Minas juraron a San Ignacio de Loyola como su patrono, iniciando una tradición que ha permanecido viva durante más de cuatro siglos.
De acuerdo con información histórica difundida por el Archivo General del Estado de Guanajuato, basada en investigaciones del cronista José Eduardo Vidaurri Aréchiga, la devoción a San Ignacio comenzó a fortalecerse desde 1612 gracias al impulso del sacerdote Diego Gómez, quien promovió la construcción de una pequeña capilla dedicada al entonces beato y fomentó su culto entre la población minera.
El 31 de julio de 1616 quedó marcado como el inicio de esta celebración, cuando San Ignacio de Loyola fue proclamado patrono de la población y las cuevas del cerro de La Bufa fueron dedicadas a su memoria. Años más tarde, en 1624, el Cabildo Eclesiástico de Valladolid, hoy Morelia, confirmó oficialmente ese patronazgo.
La festividad coincide con el día dedicado a San Ignacio de Loyola, fundador de la Compañía de Jesús, quien falleció el 31 de julio de 1556. Este 2026 también se conmemoran 470 años de su muerte, mientras que su beatificación ocurrió en 1609 y su canonización en 1622.
Día de la Cueva: una experiencia que une fe, cultura y convivencia
Cada año, miles de familias y visitantes llegan al cerro del Hormiguero y a las cuevas del cerro de La Bufa para formar parte de una celebración donde conviven las expresiones religiosas con la música, la gastronomía, las tradiciones populares y el ambiente familiar.
Más que una festividad religiosa, el Día de la Cueva representa uno de los encuentros comunitarios más importantes de Guanajuato Capital, fortaleciendo el sentido de pertenencia y preservando un legado que ha pasado de generación en generación.
Programa conmemorativo por el 410 aniversario
Las actividades para celebrar los 410 años del Día de la Cueva comenzaron el jueves 30 de julio con la tradicional Cabalgata, que recorrió el trayecto desde la antigua Estación del Ferrocarril hasta la Cueva de los Loceros.
Posteriormente se celebró la Misa de Cabalgadores en honor a San Ignacio de Loyola y, al finalizar, agrupaciones sociales organizaron juegos y actividades tradicionales para las familias asistentes en la Cueva de los Loceros.
La primera jornada concluyó con un espectáculo de pirotecnia que iluminó el cerro de La Bufa, dando inicio a una de las celebraciones más esperadas por los capitalinos.
Las actividades continúan este viernes 31 de julio con la Misa en honor a San Ignacio de Loyola, programada a la 1:00 de la tarde en la Cueva de los Loceros.
A partir de las 3:00 de la tarde, el cerro del Hormiguero se llenará de música con las presentaciones de los grupos Línea Reyes y La Región, quienes amenizarán la celebración para locales y visitantes.
Con 410 años de historia, el Día de la Cueva permanece como una de las expresiones culturales, religiosas y sociales más importantes de Guanajuato Capital, recordando que las tradiciones también son un atractivo turístico capaz de conectar a quienes visitan el destino con la esencia y el patrimonio vivo de la ciudad.














