Tres nuevas exposiciones temporales transforman al Museo Iconográfico del Quijote en una parada imperdible para quienes recorren Guanajuato con los sentidos abiertos y el ánimo de descubrir.
Tres nuevas exposiciones invitan a recorrer Guanajuato desde el arte y la emoción.
Caminar por Guanajuato también es entrar a sus museos. Este inicio de año, el Museo Iconográfico del Quijote renueva sus salas con tres exposiciones temporales que invitan a detenerse, mirar con calma y dejar que el arte dialogue con la memoria, la identidad y la emoción.
Con propuestas de Arelí Vargas, Miguel Ángel Garrido y Armando Miranda, el recinto inaugura su primer bloque expositivo de 2026, un recorrido donde lo íntimo, lo abstracto y lo sensorial se encuentran en un mismo espacio. Las muestras Genealogías distantes, El color de mis días y Tormenta en un hermoso día construyen un mapa emocional que se recorre paso a paso.
Durante la inauguración, autoridades culturales y representantes del sector turístico acompañaron a los artistas en un acto que reafirma al museo como uno de los puntos culturales más vivos del Centro Histórico. La declaratoria estuvo a cargo de Ernesto Alejandro Sánchez Méndez, coordinador de museografía, quien destacó la diversidad de lenguajes y trayectorias que convergen en esta temporada.
Un recorrido por tres miradas artísticas
Genealogías distantes, de Arelí Vargas, es un proyecto en formato de libro de artista que explora territorio, memoria e identidad desde los lazos familiares. Inspirada en la comunidad de Calderones, la obra propone una lectura íntima que conecta lo personal con lo colectivo.
“Es una invitación a recordar desde el corazón”, comparte la artista.
Por su parte, Miguel Ángel Garrido, creador radicado en San Miguel de Allende, presenta El color de mis días, una selección de más de 30 óleos realizados en los últimos seis años. La muestra marca su primera incursión formal en el paisaje, combinando lo que él define como “costumbrismo moderno” con nuevas exploraciones visuales.
Finalmente, Armando Miranda llega por primera vez a Guanajuato con Tormenta en un hermoso día, una serie de 11 piezas inspiradas en el concepto japonés seiran, que alude a la calma alterada por lo inesperado. Sus obras hablan de la fragilidad de la estabilidad y de esos momentos que cambian el rumbo de todo.
Una pausa cultural en el corazón de Guanajuato

Las exposiciones estarán abiertas al público hasta el 10 de abril, compartiendo espacio con la muestra Mucho ruido y pocas nueces, de Cultura Sor Juana. Una razón más para sumar una pausa cultural al recorrido por la ciudad, entrar al museo y dejar que el viaje también ocurra puertas adentro.
Porque en Guanajuato, el arte no solo se observa: se camina, se siente y se queda en la memoria.


















