La Banda de Música del Estado de Guanajuato llevó el homenaje a José Alfredo Jiménez hasta San Lázaro, reafirmando su legado cultural.
Desde los callejones de Guanajuato hasta el Palacio Legislativo, la música tradicional del estado volvió a demostrar por qué es patrimonio vivo de México.
Hay sonidos que definen un destino. En Guanajuato, uno de ellos nace cada domingo entre bancas, jardines y el eco de los túneles históricos: la Banda de Música del Estado de Guanajuato.
Quienes han caminado por el emblemático Jardín Unión saben que los domingos tienen un ritmo especial.
Ahí, el kiosco que se ha convertido en uno de los escenarios más entrañables de la ciudad, esta histórica agrupación transforma la tarde en una experiencia que mezcla tradición, nostalgia y orgullo guanajuatense.
Esa misma esencia fue la que ahora resonó en el Palacio Legislativo de San Lázaro, donde la agrupación ofreció el concierto “100 años de José Alfredo”, como parte del Ciclo Orquestas de los Estados 2026.
Guanajuato sonó fuerte en la capital del país
El recinto legislativo lució lleno durante una velada dedicada al legado del compositor guanajuatense José Alfredo Jiménez, cuyas canciones fueron reinterpretadas bajo la dirección artística del maestro Adalberto Tovar.
Cada interpretación se convirtió en un viaje emocional por la identidad mexicana, recordando por qué las composiciones de José Alfredo siguen atravesando generaciones.
Más de 170 años haciendo historia
La Banda de Música del Estado de Guanajuato no es solo una agrupación artística: es parte de la memoria colectiva del estado.
Fundada oficialmente en 1855, es considerada una de las bandas musicales más antiguas de México y América Latina, acompañando desde ceremonias cívicas hasta festividades populares que hoy forman parte del ADN cultural de Guanajuato.
Actualmente ofrece más de 100 conciertos al año, manteniendo viva una tradición que sigue conquistando tanto a visitantes como a nuevas generaciones.
Del kiosco del Jardín Unión a los grandes escenarios
Parte del encanto de vivir Guanajuato está precisamente en esos momentos inesperados: caminar por el centro histórico y encontrarse con la Banda interpretando clásicos de todos los tiempos en el mismo corazón de Guanajuato, el Jardín Unión.
Turistas, familias y locales suelen detenerse simplemente para escuchar. Algunos cantan.
Otros bailan. Muchos solo observan mientras la música convierte la ciudad en una postal viva.
Esa capacidad de conectar con la gente fue la misma que ahora emocionó a San Lázaro durante este homenaje al centenario de José Alfredo Jiménez.
Cultura que se escucha, se siente y se vive
Durante el concierto también estuvieron presentes Paloma Jiménez Gálvez y José Alfredo Jiménez Medel, quienes acompañaron este homenaje dedicado al legado del compositor.
La secretaria de Cultura de Guanajuato, Lizeth Galván Cortés, destacó que la cultura representa un espacio de encuentro y una fuerza viva capaz de construir comunidad.
Y quizá eso es justamente lo que representa esta Banda: una tradición que no permanece quieta… sino que sigue viajando, emocionando y haciendo sonar el corazón de Guanajuato.














