
Desde la comunidad otomí El Llanito, en Dolores Hidalgo, Eusebia Godina resguarda la tortilla ceremonial y una cocina ritual que honra la tierra, el maíz y la memoria viva de Guanajuato.

Desde Yuriria, Sara Nieto García preserva una cocina que honra al lago, al campo y al trabajo comunitario, donde cada platillo cuenta la historia de un territorio que se cuida y se comparte.

En la Feria Estatal de León, Aarón Israel Corona León comparte una cocina que nace en casa, honra la memoria familiar y proyecta el sabor de Romita como parte viva de Guanajuato.

Chely González, cocinera tradicional de Guanajuato, mantiene viva la herencia del pambazo de San Francisco del Rincón, una cocina que sostiene a la familia, preserva la identidad local y convierte el sabor en legado.

Desde Pénjamo, la historia de Ana María Soto Vargas revela cómo la cocina tradicional se convierte en identidad, orgullo y una experiencia turística que conecta a Guanajuato con el mundo.

La cocinera tradicional Sara Arbizu lleva la cocina de herencia de San José Iturbide al Pabellón Guanajuato ¡Sí Sabe!, donde el campo, la memoria y la identidad se sirven en cada platillo.